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  • Lic. Abigail Peña, MA

¿Cómo impacta mi estilo de crianza en la personalidad de mi hijo?

¿Cómo impacta mi estilo de crianza en la personalidad de mi hijo?


¿Se te hace difícil manejar la conducta de tus hijos? ¿A veces no sabes si la forma de disciplina que usas es la correcta? ¿Te sientes desesperado porque a pesar de los castigos o conversaciones, tu hijo continúa presentando conductas inadecuadas?

Si disciplinas y no ves los resultados o si la relación con tu hijo se está deteriorando es importante identificar tu estilo de crianza.




Los estilos de crianza que los padres suelen utilizar oscilan entre el autoritarismo, la sobreprotección y la permisividad.

En el estilo autoritario los padres tienden a hablar fuerte, con palabras hirientes, en ocasiones utilizando golpes, queriendo controlar a los hijos de forma sutil o agresiva, imponiendo sus ideas y haciéndole sentir que solo los aman si sus conductas son adecuadas. Este tipo de estilo se caracteriza por la rigidez, la crítica no positiva, focalización en los errores, imposición y escasa o nula negociación. En este estilo los padres suelen utilizar castigos y ejercer su autoridad bajo el lema ¨yo sé más que tu, yo soy la autoridad, tienes que obedecer si no serás sancionado¨.


El resultado del estilo autoritario es una personalidad insegura, temerosa, indecisa, con miedo al fracaso, incapaces de crear, opinar y decidir, porque siempre hay alguien que sabe más o que estará listo para juzgar o corregir sus acciones. Otro resultado del estilo autoritario es una personalidad con déficit en el autocontrol, dominante, agresiva y poco tolerante al error. Los hijos criados por padres autoritarios suelen tener retos para manejar el enojo, suele ser impulsivos y agresivos. En otras palabras, el estilo autoritario forma adultos inmaduros emocionalmente, rebeldes o sumisos.

En el estilo permisivo, los padres dan libertad sin límites apropiados, los hijos controlan a los padres y los padres responden haciendo todo por ellos y valorando la afectividad por encima del respeto, de manera que los hijos se perciben como iguales a sus padres, se evidencia falta de respeto, padres que no saben decir “no” y que quieren ser “amigos” de sus hijos, ya que perciben el amor como el acto de complacer y no poner límites, reglas o normas. Estos padres en su intento por ser aceptados por sus hijos se dejan llevar por las emociones y necesidades sin medir las consecuencias.


El resultado del estilo permisivo de crianza, son hijos que confunden los roles, dominan a sus padres y se convierten en adultos con conflictos con la autoridad que entienden que pueden pasar cualquier límite porque no habrá consecuencia, manifestando dificultades sociales, conductuales y emocionales en la vida adulta.

El estilo sobreprotector de crianza suele surgir por el miedo a la pérdida de algún hijo o por la necesidad de llenar sus carencias emocionales o saciar alguna carga de culpa. El estilo sobreprotector se caracteriza por padres sobre implicados y atentos a las necesidades de sus hijos de forma excesiva y controladora. Obstaculizan la independencia y autonomía del infante y se hacen indispensables. El lema de este estilo es ¨como tu no puedes, yo lo hago por ti, yo resuelvo tus problemas, evito las consecuencias de tus errores porque no quiero que pases lo que yo pase¨. El niño criado con el estilo sobreprotector de crianza no puede hacer, crear, decidir y pensar, ya que el padre le provee todas las respuestas.


El resultado del estilo sobreprotector son adultos dependientes, inseguros, con baja autoestima e incapaces de crecer y madurar. Adultos que necesitarán a alguien que les ayude a tomar decisiones.


¿Qué hacer si identifico que mi estilo de crianza es inadecuado?


1- Tener presente que la mayoría de los padres emplean una combinación de estos estilos, pero hay un estilo que es el que más predomina y casi siempre el estilo de crianza del padre fue aprendido en su familia de origen.


2- El estilo de crianza se puede cambiar con entrenamiento de un profesional en disciplina positiva que modele un estilo asertivo que ayude a la construcción de niños y adolescentes con inteligencia emocional, autonomía y sana autoestima.


3- El estilo de crianza asertivo o equilibrado es una combinación de autoridad en amor (límites sanos) y educación (enseñarles a nuestros hijos cómo responder a los conflictos). Aprender a corregir menos y enseñar más, promover que las correcciones no sean momentos de tensión y acusación, sino que concluyan en un aprendizaje que les ayude a resolver este problema cuando vuelva a presentarse, modelarles a nuestros hijos con el ejemplo, construir junto a ellos las respuestas y poner consecuencias lógicas y naturales.


4- Cambiar el estilo de crianza implicará estar dispuesto a trabajar en nuestro carácter, ya que no podemos exigir a nuestros hijos lo que no damos. No puedo exigir autocontrol, manejo del enojo y comunicación asertiva, si yo cómo padre no he aprendido estas estrategias en mi vida personal.


5- Cambiar un estilo de crianza lleva tiempo y esfuerzo, pero se puede lograr con dedicación.


En las próximas entradas del blog, hablaremos de cómo ejercer un estilo de crianza asertivo para niños de 0-6 años, niños de 7 a 12 años y para adolescentes, ya que las estrategias variaran de acuerdo con la etapa del desarrollo.


Puedes dejar tus dudas o sugerencias debajo del artículo, estaremos respondiendo tus inquietudes.


Cada semana subimos artículos nuevos.






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